martes, 4 de noviembre de 2014

F) Justificar con ejemplos y n° de cantos los siguientes temas: la soledad, el hambre, el abandono de la mujer, la autoridad, la rebeldia, la horfandad, el incumplimiento de las promesas de los Fortines.

Soledad: Canto XII - La vida del hijo mayor de Martín Fierro
El hijo mayor de Martín Fierro padeció tristemente no haber tenido a sus padres y haber quedado pobre y sin su hermano.

De grande, trabajó como peón en una estancia.

Un día, a un vecino del estanciero le mataron un empleado y lo culparon a él y a dos más por el asesinato. Los condenaron a ir a la cárcel.

El caso iba muy lento. Describe la penitenciaría como un infierno, muy silencioso, donde se marchitaba cualquier corazón y se sufría la soledad extrema en una tristeza contante.



El abandono de la Mujer:  Canto XIII al XIX
En el Martin Fierro, el abandono de la mujer se da cuando Fierro es reclutado a la Frontera, para defender la Frontera de los indios. Además, tambien abandona a sus hijos y a su rancho.

La autoridad:
Hace referencia al poder que tenia el Estado para decirdir sobre él y sobre toda la gente, para decidir quién iba a la Frontera y no. También por como los trataban cuando estaban en la Frontera, en guerra con los Indios, que no los alimentaban ni tampoco les daban lo que les prometian.

El incumplimiento de las promesas en los Fortines:
Se da en la Frontera, cuando reclutaron a los hombres para que vayan a pelear contra los indios, les prometieron que les iban a dar de comer, ropa y una remuneración. Esto nunca sucedió, nunca cumplieron con lo que les habian prometido.
E) Cuadro comparativo: con semejanzas y diferencias entre los consejos de Martin Fierro y el Viejo Vizcacha


  • La sabiduría o conocimiento:

Los consejos del Viejo Vizcacha:
El primer cuidado del hombre
es defender el pellejo;
lleváte de mi consejo,
fijáte bien lo que hablo:
el diablo sabe por diablo
pero más sabe por viejo
Vos sos pollo, y te convienen
Toditas estas razones;
mis consejos y lecciones
no echés nunca en el olvido:
en las riñas he aprendido
a no peliar sin puyones

Los consejos de Martin Fierro:
Yo nunca tuve otra escuela
Que una vida desgraciada;
Alguna vez me equivoco,
Pues debe saber muy poco
Aquel que no aprendió nada
Hay hombres que de su cencia
Tienen la cabeza llena;
hay sabios de todas menas,
mas digo, sin ser muy ducho:
es mejor que aprender mucho
el aprender cosas buenas.
Estas cosas y muchas otras,
medité en mis soledades;
sepan que no hay falsedades
ni error en estos consejos:
es de la boca del viejo
de ande salen las verdades

Coinciden en que la experiencia que dan los años es la mejor fuente de la sabiduría que puede aconsejar para la vida, sin desdeñar lo académico pero que sirve para otras cosas. Actualmente, la frase "el diablo sabe por diablo/pero más sabe por viejo" se ha convertido en refrán, y es usada para referirse al valor de la edad o la experiencia.


  • La mujer
Consejos del Viejo Vizcacha:
Y menudeando los tragos
aquel viejo como cerro,
"No olvidés, me decía, Fierro,
que el hombre no debe creer,
en lágrimas de mujer
ni en la renguera del perro.
Es un bicho la mujer
que yo aquí no lo destapo;
siempre quiere al hombre guapo,
más fijate en la elección;
porque tiene el corazón
como barriga de sapo.
Consejos de Fierro: 
Si entriegan su corazón
a alguna mujer querida,
no le hagan una partida
que la ofienda a la mujer;
siempre los ha de perder
una mujer ofendida.
Con respecto al punto de vista que en toda la obra se tiene hacia la mujer, se hace incapié en su sufrimiento y estado de degradación, con sus largas jornadas en el desierto, lo que despierta sentimientos de compasión y solidaridad. El gaucho sabe quien es la mujer; reconoce y valora su importancia.
Pero en la vida en condiciones tan duras, el hombre era quien tenía el rol protagónico, quien debía proteger a la familia y amparar a la mujer, mientras que ésta estaba relegada, limitando su acción a los menesteres de la casa, a las labores secundarias
En Vizcacha se ve un prejuzgamiento hacia la mujer, que las hace ver como traicioneras, no confiables, que de tener la oportunidad, van a engañar o a jugarle una mala pasada al hombre. En Fierro, se pide fidelidad hacia ella, pero también con una connotación negativa: no hay peor enemigo que la mujer despechada o dolida.
Esos pre-conceptos que perduran hoy en día, que tiene que ver, no con la experiencia, sino con la tradición machista de la sociedad argentina. Pero es honorable decir que carecen de sustento fáctico o lógico.

  • Amiguismo/amistad:
Consejos del Viejo Vizcacha:
Hacéte amigo del juez,
no le des de qué quejarse;
y cuando quiera enojarse
vos te debés de encoger,
pues siempre es güeno tener
palenque ande ir a rascarse.
Consejos de Martín Fierro;
Al que es amigo, jamás
lo dejen en la estacada;
pero no le pidan nada
ni lo aguarden todo de él:
siempre el amigo más fiel
es una conducta honrada

En estos versos se nota la contradicción entre uno y otro. El Viejo Vizcacha reinvindica una práctica tan antigua y tan actual: la de ser amigos del poder, en cuanto ese poder es el que, alguna vez, nos va a beneficiar. En cambio Fierro, es el cultor de la amistad verdadera que no espera nada pero que lo da todo. La honradez es un no rotundo al amiguismo de Vizcacha, con visos de corrupción e injusticia.

  • Forma de ganarse la vida:
Consejos de Vizcacha:
Dejá que caliente el horno
el dueño del amasijo;
lo que es yo, nunca me aflijo
ya todito me hago el sordo:
el cerdo vive tan gordo
y se come hasta los hijos.
Yo voy donde me conviene
y jamás me descarrío;
lleváte el ejemplo mío,
y llenarás la barriga;
aprendé de las hormigas:
no van a un noque vacío.
Consejos de Martín Fierro:
El trabajar es la ley
Porque es preciso adquirir;
no se pongan a sufrir
una triste situación:
sangra mucho el corazón
del que tiene que pedir
Debe trabajar el hombre
para ganarse su pan;
pues la miseria, en su afán
de perseguir de mil modos,
llama en la puerta de todos
y entra en la del haragán.

También aquí aparece una oposición: el trabajo como dignificación de la condición humana, y la holgazanería y picardía como atajo para sobrevivir. Aunque parezca que es socialmente inaceptable, en la naturaleza del hombre el menor esfuerzo para obtener el mismo resultado es también guía de conducta (no olvidemos la industrialización, la incorporación de tecnología, la división del trabajo, la productivdad que se mide en base a la eficacia y a la eficiencia, etc.). En la actualidad la idea de "vivir panza arriba" está muy arraigada en el pensamiento argentino, cumpliéndose la máxima de Fierro: "la miseria llama en la puerta de todos pero entra en la del holgazán".

  • Confianza/desconfianza
Consejos de Vizcacha:
Y menudeando los tragos
aquel viejo como cerro,
"No olvidés, me decía, Fierro,
que el hombre no debe creer,
en lágrimas de mujer
ni en la renguera del perro.
Consejos de M. Fierro:
La esperanza no la cifren
nunca en corazón alguno;
en el mayor infortunio
pongan su confianza en Dios;
de los hombres, sólo uno,
con gran precaución, dos.
Estos son consejos nacidos de la experiencia vivida. Con hombres trataron y por hombres fueron traicionados; aconsejan para prevenir: vale el dicho "hombre precavido vale por dos". Fierro va más allá que Vizcacha: quizás al único ser en el cuál confiar sea Dios. Triste papel el del hombre de ser "lobo del hombre".

D) Historia del Hijo mayor, menor y Picardía (hijo de Cruz). Indicar n° de cantos
Hijo Mayor de Martin Fierro 
La experiencia del mundo se reduce a la experiencia de su vida en prisión, donde nada sucede, excepto la espera. Tiene gran afiliación con Martín Fierro.
Es una víctima expiatoria "de la injusticia que necesita es primer término el castigo y en segundo término el delito. De la justicia que nunca se equivoca, aún cuando deje impune al criminal y condene al inocente, pues a un delito un castigo es la perfecta equidad.
Dice el Hijo Mayor, mientras recuerda el tiempo pasado en prisión, acusado de un delito que no cometió:

Se inclinará la balanza –
pero es tanta la tardanza,
que yo les digo por mí-
el hombre que dentre allí
deje afuera la esperanza.
Vuelta, vs. 1821- 1826


Canto XII.

La Penitenciaria: Cuenta su soledad y la pobreza en la que vivía. Trabajo como peón con un patrón que hacia su vida un calvario. Pero un día mataron a un boyero y lo culparon a él sin tener nada que ver, y el y dos más fueron a la cárcel. En tal terrible soledad, oye el latido de su pecho y piensa en su madre, padre y hermano. Cuenta que por más fuerte que sea el hombre, también sufre, gime, llora y calla metido en aquel infierno. Lamentaba el no haber aprendido a leer, y sufrió mucho al ver que a otros presos los visitaban sus familias y a él nadie. En la cárcel no se permitía hablar, ni matear, ni cantar, ni fumar. 


Aunque el gajo se parece
Al árbol de donde sale,
Solía decirlo mi madre,
Y en su razón estoy fijo:
"Jamás puede hablar el hijo
Con la autoridad del padre".
Recordarán que quedamos
Sin tener donde abrigarnos,
Ni ramada ande ganarnos,
Ni rincón ande meternos,
Ni camisa que ponernos.
Ni poncho con que taparnos.
Dichoso aquel que no sabe
Lo que es vivir sin amparo;
Yo con verdá les declaro,
Aunque es por demás sabido,
Dende chiquito he vivido

En el mayor desmparo.

Hijo menor de Martin Fierro 
Tiene una mirada inocente sobre el mundo. Es un ser totalmente pasivo. Supersticioso, sigue al pie de las instrucciones del curandero para extirpar su "mal de amor"
Su vida es una sucesión de desgracias sin término donde el ascenso resulta una quimera. Pierde padre y madre, se ve privado de la herencia a la que legalmente tenía derecho y termina como peón de estancia.

Canto XIII al XIX

Cuenta que vivió diez años entre extraños, hasta que lo encontró una tía que le dio todo (cuidado, cariño, etc.) y lo nombro heredero de los bienes que tenia. Al fallecer la vieja, heredo todo, pero como era menor el Juez le confisco la herencia hasta que sea mayor. Le nombro un tutor y paso al cuidado de este. 
El juez trajo a un viejo medio salvaje, muy renegado y muy ladrón que lo llamaban Vizcacha. Andaba rodeado de perros que eran todo su placer. Carneaba noche a noche alguna res (vaca, chancho, etc.) En el pago dejando allí el rezago, alzaba en ancas el cuero, que se lo vendía a un pulpero por yerba, tabaco y trago. Le tenía rabia a Vizcacha. -"Cuando el juez me lo nombro tutor me dijo que era un señor, me iba a enseñar a trabajar y darme la educación, pero en realidad era todo lo contrario. Vizcacha, según un amigo mío, mato a su mujer de un palazo porque le dio un mate frio. Soñaba siempre con ella y decía que ella desde el mismo infierno lo estaba llamando a gritos."-


Lo que les voy a decir
Ninguno lo ponga en duda:
Y aunque la cosa es peluda,
Hare la resolución;
Es ladino el corazón,
Pero la lengua no ayuda.
El rigor de las desdichas
Hemos soportado diez años,
Pelegrinando entre estraños,
Sin tener donde vivir,
Y obligados a sufrir
Una máquina de daños.
El que vive de ese modo
De todos es tributario;
Falta la cabeza primario
Y los hijos que él sustenta
Se dispersan como cuentas
Cuando se corta el rasario.

Picardia, Hijo de Cruz.

Cantos XXI al XXVIII
Era un gaucho forastero, sencillo, despilchado, huérfano y pobre. Perdió a su madre de pequeño y a su padre nunca conoció.
La madre se llamaba Inoscencia y por eso a él le decían Picardía.
A Picardía lo adoptó un hombre para que cuidara las ovejas pero como no lo mantenía, decidió mudarse a Santa Fe.
En Santa Fe, estaba en lo de un señor que le enseñaba a bailar. Se sentía muy a gusto allí, pero un día el señor se burló de él y se fue del lugar.
Lo adoptaron unas tías viejas que tenían como costumbre rezar día, tarde y noche sin parar. Esto no le molestaba a Picardía en un principio, pero luego de un tiempo, se hartó de la monotonía y se mudó.
Volvió al pueblo empobrecido. Allí aprendió a jugar a las cartas y, gracias al fraude, comenzó a ganar dinero ejerciendo este vicio.



Voy a contarles mi historia
(Perdónenme tanta charla),
y les diré al principiarla,
Aunque es triste hacerlo ansí:
A mi madre la perdí
Antes de saber llorarla.
Me quedé en el desamparo,
Y al hombre que me dió el ser
No lo pude conocer;
Ansí, pues, dende chiquito,
Volé como el pajarito
En busca de qué comer.
Que tanta gente destierra,
O por causa de la guerra,
Que es causa bastante seria,
Los hijos de la miseria

Son muchos en esta tierra.
C) Relacionar el episodio del Moreno de la 1° y 2° parte con el cuento "El Fin" de Borges. Compararlos. Comentarlos.


La relación es la siguiente: A Borges se le ocurrió escribir sobre otro modo de terminar el largo poema "Martín Fierro". Por eso, a su cuento que está escrito en prosa, lo denomina "El fin". Es decir, un nuevo final para la conocida obra de José Hernández. En el poema, Fierro renuncia a entablar un duelo con el Moreno, que era el hermano del Negro asesinado sin sentido por él mismo tiempo atrás. El protagonista rechaza ese duelo para redimirse ante los ojos de la sociedad. Ya no quiere matar a nadie más. Hasta pide disculpas al Moreno por haber cometido esa insensatez, muchos años antes. Y así se acaba la obra de Hernández.En cambio, para Borges, Martín Fierro una vez que ha dado grandes y sabios consejos a los jóvenes (sus hijos y el de su amigo Cruz) regresa al lugar donde lo está esperando el Moreno, a la pulpería. Ambos dialogan: en esa charla, los dos entienden que no habría sido prudente combatir frente a los jóvenes. Y comienza el duelo entre ambos. Sacan sus facones. Martín Fierro muere por las heridas de varias puñaladas que le ha dado el Moreno como venganza. Ya está: se cumplió el castigo. La muerte del hermano mayor ha sido castigada con la de Fierro. 



 En la primera parte de la obra Martín Fierro trata al Moreno como retobado, malo y lo discrimina por ser negro, y les dice que a los negros los hizo el diablo para tizón del infierno.

A los blancos hizo Dios,
a los mulatos San Pedro,
a los negros hizo el diablo
para tizón del infierno.“

En cambio en la segunda parte, Fierro ya no lo discrimina, dice que ante Dios somos todos iguales y trata al negro como una persona sabia, buena y que posee muchos conocimientos. También habla del negro y del blanco en igualdad de condiciones.

“Dios hizo al blanco y al negro
Sin declarar los mejores;
Les mandó iguales dolores
Bajo de una mesma cruz;
Mas también hizo la luz
Pa distinguir los colores.”
“Ansi, ninguno se agravie;
No se trata de ofender,
A todo se ha de poner
El nombre con que se llama,
Y a naides le quita fama
Lo que recibio al nacer.”
“Y ansí me gusta un cantor
Que no se turba ni yerra;
Y si en tu saber se encierra
El de los sabios projundos;
Decíme cual en el mundo
Es el canto de la tierra.”
“Y aura te voy a decir;
Porque en mi deber está
(Y hace honor a la verdá
Quien a la verdá se duebla)
Que sos por juera tinieblas
Y por dentro claridá.”
B) Tema central: el destino desdichado del Gaucho. (Justificarlo con cinco ejemplos y los cantos correspondientes)

El tema centra es la defensa del Gaucho, sobre todo porque en esa época (en 1872), marcada por el colonialismo el Gaucho había sido discriminado. Tambien se podria considerar la persecución que sufre el Gaucho, la vida de privaciones en la frontera, lejos de su familia y su rebeldía frente a esta injusticia hasta lograr la libertad que tanto anhela

Martín Fierro, en una de sus estrofas iniciales, nos cuenta algo acerca del gaucho y de su vida antes de que se tope con la ley o la autoridad:

"… mi gloria es vivir tan libre
como el pájaro del cielo
no hago nido en este suelo
ande hay tanto que sufrir;
y naides me ha de seguir
cuando yo remonto vuelo…"

Aca tenemos al gaucho errando por las pampas, sintiéndose libre, en su ambiente natural.

Pero más adelante nos cuenta cómo empieza su pesar:

"… pero empecé a padecer
me echaron a la frontera
¡y qué iba a hallar al volver
tan sólo hallé una tapera! ..."

Es así como comienza el padecimiento de Fierro, que por haber concurrido a la pulpería –uno de los pocos lugares de encuentro o de esparcimiento que tenía el gaucho en ese momento- fue capturado por el Juez de Paz y enviado más tarde a la frontera. Los jueces de Paz, los comandantes de frontera, y en general todas las autoridades que Hernández cita en su poesía, aparecen para dejar en claro cuál era la función del gaucho en ese momento histórico particular: cargar sobre sus espaldas la tarea de consolidar y extender el Estado Nacional que se pretendía construir. Así es como la frontera se transformaba en un lugar de reclusión, donde el gaucho defiende el territorio de los embates de los indios, a la vez que realiza tareas productivas generalmente mal remuneradas:

"… primero sembré trigo
y después hice un corral,
corté adobe pa’ un tapial
hice un quincho, corté paja-
la pucha que se trabaja
sin que le larguen ni un rial…"
A) Secuencia narrativa cronológica de cada parte. Enumeración

Primera Parte:

Canto I
Martín Fierro vuelve a agarrar la guitarra ya que dice que le quedaron muchas cosas por contar: experiencias buenas y malas.
Habla de cómo se lo ve al gaucho desde el punto de vista de un habitante del pueblo. Al gaucho se lo ve como una persona ignorante, un ser que no tiene voz ni opinión.

Canto II.
Martín Fierro y Cruz siguieron con su viaje por el desierto y, de repente, se topan con unos indios en plena invasión.
Los indios toman presos a Cruz y a Fierro. Un cacique decide que no lo maten pero que los mantengas cautivos. Los tenían atados, rodeados y apuntados con lanzas durante todo el día.

Canto III.
Caracteriza al indio como un ser salvaje, vago, ignorante, audaz y vengativo.
Martín Fierro cuenta que estuvieron sin poder hablar entre ellos durante dos años; a los dos años lo dejaron vivir juntos. Cuenta también que escaseaba la comida.

Canto IV.
Describe la vida del indio en la tribu.
Dicen que viven para las invasiones y que todos tienen un caballo propio al que domestican a la perfección.
Habla del indio como un ser sin sentimientos, cruel, que odia la civilización y se niega a colonizarse; los trata de vagos, sucios, pobres y maltratadores de las mujeres ya que eran estas a quienes se les delegaba el trabajo.

Canto V.
Este canto habla por completo de las invasiones.
Los indios varones robaban ganado y las mujeres debían cargar los cueros. Una vez que todos los de la tribu terminaban su labor, las riquezas eran repartidas por igual.
En las tribus, las mujeres hacían todo el trabajo y eran maltratadas por el hombre. Acá hay una caracateristica del romanticismo: idealización de la mujer.

Canto VI.
El indio que hizo que no los mataran, les regaló caballos para que pudieran transportarse y cazar animales para comer.
Habla de los remedios de los indios que, aparte de ser terribles y dolorosos,  no daban resultado.
Hubo una peste de viruela. Culparon a un gringo de traerla a la tribu, por esa razón, lo condenaron a muerte.
El indio que los había ayudado se enferma con esta peste y muere.
Cruz, al igual que el indio, enfermó y nunca se recuperó.
Lo último que le pidió Cruz a Fierro antes de morir fue que busque a su hijo y le diga que su padre ha muerto.

Canto VII.
Fierro se lamenta en la tumba de Cruz. Llora de soledad y de angustia.
De repente, escucha llantos y lamentos de una cautiva ensangrentada.

Canto VIII.
Fierro averiguó la historia de la cautiva: Era viuda y tenía un hijo. Los indios habían matado a su marido.
La mujer era obligada a trabajar con su hijo atado de mano y pies, sentado a su lado llorando. Las indias que la controlaban mientras trabajaba no permitían que amamante a su bebé hasta no haber terminado con el trabajo del día.
En una situación, culpan a la cautiva de hacer brujería por la muerte de un indio y, como castigo, le quitaron a su hijo, la torturaron y luego degollaron a su hijito delante de sus pies. Como si eso fuera poco, ataron a la madre con las tripas de su bebé.

Canto IX.
El indio que vigilaba a la mujer mientras lamentaba, vio a Martín Fierro observando a su cautiva, lo que le molestó mucho y provocó que fuera a matarlo.
Ambos comenzaron a pelear. En un momento, Martín Fierro se tropieza y el indio se le tiró encima para terminar al fin con la función. Antes de que esto sucediera, la cautiva quita al indio de encima de Fierro y Fierro logra vencerlo.

Canto X.
Fierro le ofrece el caballo a la cautiva y él se queda con el caballo del indio difunto.
Luego de enterrarlo, escapan juntos.
Cabalgaron sin parar hasta llegar a las sierras, lugar donde ya no hay más indios. Allí, Fierro y la cautiva se despiden.

Canto XI.
Martín Fierro se acercó a unas estancias donde se enteró, después de 10 años cautivo, que la situación del país seguía igual; que el Juez que lo había mandado a la frontera había muerto y que ya nadie lo buscaba por la muerte de aquel moreno.
Estando en la estancia, se enteró que había una carrera a la que asistió.
En una pulpería situada donde se encontraba la carrera, encontró a sus dos hijos, quienes le cuentas que su madre había fallecido enferma.

Canto XII 
El hijo mayor de Martín Fierro padeció tristemente no haber tenido a sus padres y haber quedado pobre y sin su hermano.
De grande, trabajó como peón en una estancia.
Un día, a un vecino del estanciero le mataron un empleado y lo culparon a él y a dos más por el asesinato. Los condenaron a ir a la cárcel.
El caso iba muy lento. Describe la penitenciaría como un infierno, muy silencioso, donde se marchitaba cualquier corazón y se sufría la soledad extrema en una tristeza contante.

Canto XIII al XIX
Al 2do hijo le fue mejor que al 1ero.
Lo adoptó una tía que le brindaba todo: comida, techo, etc lo que provocaba que no trabajara y haraganeara.
Cuando la tía muere, él cobraría toda la herencia pero el Juez decidió apropiársela a causa de que Fierro hijo era menor de edad.
Fierro quedó pobre, sin herencia y, después de un tiempo, le asignan un tutor: Don Viscacha.
Viscacha era un viejo hipócrita, ladrón, perrero, comerciante, haragán, viudo y solitario.
Lo único que tenía Viscacha que no era robado, era una carreta media desecha y un edificio sin techo que usaba para dormir.
Se decía que Viscacha era tan cruel que había matado a la esposa. Era tan cruel que hacía dormir a Fierro afuera.
Un día, borracho, comenzó a darle consejos inolvidables al joven a partir de experiencias propias hasta que se quedó dormido entre sus perros.
Viscacha se enfermó y comenzó a empeorar hasta morir.
El Alcalde y algunos vecinos fueron a encargarse del cuerpo. Una vez ahí, comenzaron a hablar sobre Viscacha intentando rescatar de él alguna virtud, pero no pudieron, sólo encontraban defectos (por ejemplo, tenía la costumbre de escupir asado para muchas personas)
Luego de revisar todas las pertenencias del viejo difunto, el Alcalde decide entregárselas al Juez, incluida la estancia que le tocaba heredar a Fierro.
Lo enterraron con una mano afuera, mano que se la comieron los perros luego de pasado un tiempo.
Fierro hijo lloraba de soledad.
Decidió irse del rancho.
Había quedado pobre, sólo y huérfano otra vez.
Al andar a la deriva, sin rumbo, se enamoró de una viuda con la que sufrió un mal de amores.
Cuando él peor estaba con la cuestión amorosa, consultó con un adivino, quien le dijo que la viuda la había embrujado. Al practicar algunas curas que no tuvieron resultado, el adivino le aconseja alejarse de ella; por eso, decide ir a Santa Fe, donde lo reclutan para ir a la frontera.




Segunda Parte:


Canto XIV
Al segundo hijo de Fierro lo adoptó una tía la cual le dio todos los gustos, ya que lo apreciaba mucho.
Cuando ella murió, él no pudo cobrar la herencia que su tía le había dejado porque era menor de edad, y el juez le asignó un tutor.
El hijo de Fierro vivió en la pobreza hasta que llegara el tutor.

Canto XV
El tutor del niño se llamaba Vizcacha. Éste, algunas veces, le pegaba al niño. Una vez se vengó porque una tarde estaban cerdeando una vacas ajenas y el niño vio que venía el dueño pero al no decirle nada a Vizcacha, éste le cruzó un lazaso al niño y luego escapó.
Vizcacha hacía dormir al niño fuera, además había matado a su mujer por darle un mate frío.

Canto XVI
Vizcacha enfermó de hemorragias en las axilas y el hijo segundo de Fierro llamó a una curandera para intentar la salvación de su tutor, pero esta le da poca vida.
El niño le alcanzaba las cosas con una caña para no contagiarse y luego le dio un cencerro en la mano para cuando no pudo más hablar.


Canto XVII
Vizcacha muere y el niño llama al alcalde, quien viene con cuatro vecinos. Éstos
empezaron a hablar mal del niño, y luego revisaron todas las cosas que había en el rancho del hijo segundo de Fierro, las cuales eran casi todas robadas por Vizcacha.

Canto XVIII

El niño llora junto a una jauría y al difunto Vizcacha, que es enterrado por un peón sin velarlo. Al día siguiente la mano de Vizcacha apareció fuera de la tierra y se la comió un perro.
Allí chillaba una lechuza y por esta razón los vecinos no paraban nunca frente a su tumba.


                                                   Canto XIX
El hijo de Fierro se enamora de una viuda, acción que lo llevó a visitar a un adivino para que lo cure.
Un cura un día le dijo que no busque más a esa viuda porque su marido, ya muerto, le había dicho que no se casara con nadie, porque si ella moría Dios los condenaría a los dos.
El cura le dijo al juez que lo eche del partido (pueblo) porque no tenía compostura y por eso en el primer contingente lo mando a la frontera.


Canto XX
Fierro se encuentra con todos sus hijos y organizan una fiesta. A ese lugar llega un forastero llamado Picardía y comienza a recitar su historia con una guitarra.

Canto XXI
Picardía había perdido a su madre cuando era chico y así quedó en la miseria.
Un hombre lo lleva para cuidar ovejas y lo tenía todo el día en el campo. Le pegaba si se moría algun cordero. Por esta razón Picardía decide irse a Santa Fe y aprende a bailar en la Maroma.
Un día le hacen una broma pesada y se retira del lugar. Luego de estar sin saber a donde ir, unas tías se hacen cargo de él, éstas eran buenas pero muy rezadoras, y por eso un día se cansó y se fue.

Canto XXII
Picardía se enrola en la Guardia Nacional y se dedica al juego de cartas ya que
era muy bueno en las trampas. Es por ellos que hace un arreglo con el dueño
del bar, para sacarle toda la plata a los que iban a jugar allí.


Canto XXIII
Picardía jugando deja a un nápoles sin nada. Lo que había ganado se lo debe entregar obligatoriamente a un ñato que era oficial, para que no lo lleve preso.
El ñato y Picardía al pretender a una misma mujer se vuelven enemigos.



Canto XXIV
Capturan a Picardía en época de elecciones.
El juez para ganar hacía fraude y es por eso que lo obligan a votar por una determinada lista. Al no hacer caso, Picardía, recibe la tortura del cepo.

Canto XXV
Un comandate toma un contingente de personas y lo manda a la frontera, dejando así a madres con sus hijos en la miseria y llorando por sus esposos.
El juez no se hace cargo de recibir las quejas de las mujeres.


Canto XXVI
El comandante le explica a Picardía por qué lo lleva a la frontera y éste se da cuenta que el ñato le había pasado unos informes.
El comandante le cuenta a Picardía que su padre había sido un bandido y es por eso que éste averigua quien era su progenitor.
Al saber que era Cruz decide cambiar para hacer honor a su padre, pero no pudo sacarse el nombre que llevaba.


Canto XXVII
En este canto se hace una crítica al sistema político de la época, que era bastante corrupto.
Además se lo defiende al gaucho y se critica su captura para que vaya a pelear a la frontera.

Canto XXVIII
A Picardía, en la frontera, le toca ser asistente del ayudante. Así recibían víveres y vicios. Los víveres nunca llegaban al soldado porque pasaban por otras manos anteriormente.


Canto XXIX
Un moreno se presenta a un baile y desafía a Fierro a una payada. Fierro acepta.

Canto XXX 
Expone un desafío entre el moreno y Fierro en el cual este último le hace preguntas al moreno sobre cosas que no sabía y las cuáles eran fáciles de responder para Fierro.
Por eso es que el moreno se ve derrotado y cuenta que no vino a cantar sino que tiene otro deber que cumplir, encontrar el asesino de su hermano.


Canto XXXI
Fierro, sus dos hijo, y el hijo de Cruz deciden irse para evitar una pelea. Durmieron una noche a orillas de un arroyo, pero a ver que estaban con mucha pobreza. Deciden separarse para buscar cada cual un refugio.


Canto XXXII
Fierro aconseja a sus hijos, porque cree que es necesario para guiarlos en la vida.

Canto XXXIII
Todos cambian de nombre para empezar de nuevo.
Además su final reclama derechos hacia el gaucho que no es para mal de nadie sino para bien de todos.